Los Picapiedra son muy divertidos, pero hay que tener gracia para disfrazarse de troglodita. Uno no puede pillar la cortina de casa de la vecina o comprar una alfombra en los chinos, por muy de piel de leopardo que aparenten ser y hacerse una capa y unas botas de troglodita. Y jamás vayas a un a un sex shop y te compres un tanga de leopardo sólo para ir a un concurso de disfraces.
El hombre de la foto obvió estos mandamientos y posa con un disfraz de troglodita lamentable y muy incorrecto.






