A los orientales, que se aburren, se les ocurren muchas cosas, pero nunca antes me hubiese imaginado ver esto: una carrera de cacharros, a lo Mario Kart, en versión porno.
Se trata de plataformas con ruedas sobre las que van montadas mujeres totalmente desnudas con diversos aparatos a modo de consolador penetrándolas. Algunas incluso disponen de su propia figura masculina, una especia de muñeco hinchable todo de negro a lo secuestrador chungo, que las “monta”.
Un espectáculo dantesco y muy incorrecto, pues estas bellas mujeres, por muy desnudas que vayan, DEBERÍAN LLEVAR CASCO DE SEGURIDAD.






